Daily Archives: 21 diciembre, 2015

El Ayuntamiento de Cartagena becará a una docena de estudiantes de la Politécnica en la cátedra de Infraestructuras Municipales

El Ayuntamiento de Cartagena y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) han creado hoy una cátedra en la que una docena de estudiantes desarrollarán proyectos de investigación para la mejora de las infraestructuras urbanas y la sostenibilidad ambiental.

La Cátedra Infraestructuras Municipales Ayuntamiento de Cartagena – UPCT tendrá una dotación económica para el año 2016 de 103.500 euros y seis líneas de investigación para reducir el impacto ambiental y optimizar la gestión en el área de las infraestructuras del Ayuntamiento de Cartagena.

Regeneración de suelos degradados, Movilidad urbana sostenible, Mejora de las infraestructuras hidráulicas de abastecimiento y saneamiento, Nuevas tecnologías al servicio de la optimización de los servicios municipales, Eficiencia energética y empleo de energías renovables y Huertos urbanos serán las seis líneas de investigación de la Cátedra y para cada una de ellas, coordinadas por un investigador de la Politécnica, se convocarán dos becas para estudiantes de la UPCT.

El convenio específico de colaboración firmado hoy para la creación de la Cátedra se enmarca dentro de las líneas de trabajo previstas en el Convenio Marco suscrito recientemente por ambas instituciones, y pone de manifiesto el interés real de la Corporación en estrechar vínculos con la Universidad y la confianza en sus grupos de investigación para mejorar la eficiencia y desarrollar líneas de investigación que redunden en mejoras para la ciudadanía.

Además de en la cátedra que hoy se ha creado, Ayuntamiento y Politécnica de Cartagena colaboran en el desarrollo de líneas de investigación de interés para la ciudad en el Centro de Innovación Urbana, surgido del proyecto C-Tracción y donde están también becados varios estudiantes de la UPCT.

La familia del pintor Llorenç Pizà dona dos cuadros del artista al Museo de la Universidad de Alicante

Magdalena Soler y María Pizà, mujer e hija respectivamente del pintor Llorenç Pizà, han donado dos de los cuadros del desparecido artista al Museo de la Universidad de Alicante, unas obras que ahora pasarán a formar parte de la colección permanente del MUA.

Las obras donadas formaron parte de la muestra “LLorenç Pizà. Elogi de la brisa”, que el MUA expuso en los meses de mayo y junio de 2014 en homenaje al artista. Concretamente, sus herederas han donado las obras “Superficie marina” (acrílico sobre madera de 100×120 cm, valorado en 3.000 euros) y “Dona amb ventall” (serigrafía, firmada y numerada de 51×38 cm, valorada en 750 euros)

En el acto de donación han estado presentes el vicerrector de Cultura, Deportes y Política Lingüística, Carles Cortés, el director del Servicio de Lenguas y Cultura, Faust Ripoll, el comisario de la exposición, José Piqueras, y la viuda de Llorenç Pizà, Magdalena Soler.


La exposición “Elogio de la brisa”

El Museo de la Universidad de Alicante (MUA) rindió un homenaje póstumo al artista Llorenç Pizà (1950-2012), con la exposición “Elogio de la brisa” en la que recogió una amplia selección de su obra pictórica.

Comisariada por José Piqueras, la exposición mostraba las etapas y núcleos temáticos más representativos de la trayectoria artística de este vitalista pintor nacido en Benaguasil, desde algunas piezas que se insertan dentro de las corrientes neofigurativas y críticas de mediados de los setenta, hasta sus últimos seres acuáticos y fondos marinos. A mediados de los ochenta, Llorenç Pizà volcó sobre el lienzo todo tipo de sentimientos sustentados por mujeres, seres andróginos o habitantes marinos, estableciendo su propia versión del neoexpresionismo que se extendía entonces por todo el panorama artístico. Aparecen sus arlequines con pez, los buceadores en zambullida, las nadadoras desvanecidas que se dejan deslumbrar por el abismo en medio de algas y peces. O sus “nadadoras veloces” que hacen vibrar el agua hasta que casi desaparece su figura. Desde los noventa continuó sus series temáticas enriqueciendo aún más los valores cromáticos y texturales, sobre todo con papeles previamente grabados. La exposición homenaje contó con la participación de varios de sus amigos y artistas, entre los que se encuentran Àngela Adrover, Amparo Aranda, Pepe Azorín, Felip Baldó, Manuel Balaguer, Manuel Boix, Adriano Carrillo, Just Cuadrado, María Chana, Ricardo Fuente, José Gallego, Dionisio Gázquez, Pepe Gimeno, Carme Jorques, Amàlia Lafuente, Javier Lorenzo, Ginés Lloret, Juan Martínez Lázaro, Joaquim Michavila, Ramón Molina, Rafael Poveda, José Piqueras y Félix Resa.

Diseñan un escáner de datos inteligente que permite rastrear Internet para detectar indicios de crimen organizado

Un equipo internacional de investigadores, en el que participa la Universidad de Granada, ha diseñado un sistema informático inteligente de escaneado de datos que permite rastrear páginas webs y correos electrónicos en busca de indicios de crimen organizado, así como estimar el riesgo de que se produzcan diversas actividades ilegales.

Este proyecto, denominado ePOOLICE, está financiado por la Unión Europea mediante el 7º programa marco, y arrancó en enero de 2013. Ha sido desarrollado por un consorcio de empresas, fuerzas de seguridad y analistas de inteligencia, como la Oficina Europea de Policía (Europol), la Guardia Civil, West Yorkshire Police (Reino Unido), Bavarian Police (Alemania) y el Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI), así como universidades, entre las que se encuentra la UGR.

Liderado por la profesora María José Martín Bautista, el proyecto, de marcado carácter multidisciplinar, ha contado con la participación de investigadores del departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial y del Instituto Andaluz de Criminología, ambos con sede en la Universidad de Granada.

El escáner diseñado integra varios componentes desarrollados por diversos organismos de investigación europeos que, de forma combinada, monitorizan la web y generan automáticamente alertas de escenarios que pueden favorecer el aumento de las amenazas relacionadas con el crimen organizado.

El prototipo implementado hace uso de las últimas tecnologías en el ámbito del procesamiento del lenguaje natural, la representación del conocimiento, la minería de datos, la fusión de información y el análisis inteligente de Big Data.

Crear un entorno seguro

Como explica la profesora María José Martín Bautista, el objetivo general de ePOOLICE “es la creación de herramientas que permitan anticipar y combatir de forma más efectiva la implantación y la expansión de los grupos organizados de delincuencia en delitos como el tráfico de personas, el tráfico de drogas, la generación y distribución de pornografía infantil o la ciberdelincuencia”.

Una de las virtudes del sistema desarrollado en este proyecto es la de crear un entorno seguro para la utilización de datos, de manera que los investigadores han tenido en cuenta durante todo el proceso la necesidad de proteger el derecho constitucional a la intimidad y, al mismo tiempo, utilizar los avances tecnológicos para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

¿Son las nanopartículas seguras para el medio ambiente?

 

La nanotecnología es la ciencia que interviene en el diseño, la producción y el empleo de estructuras y objetos que cuentan con al menos una de sus dimensiones en la escala de millonésimas de milímetro. Se constituye como un mercado emergente y se emplea actualmente en multitud de procesos y productos de consumo. En un futuro no tan lejano puede haber un cambio de paradigma de lo macro/micro a lo nano en casi todos los aspectos de la vida cotidiana.

Este auge se debe a que las propiedades fisicoquímicas de estas partículas cambian enormemente a escalas nanométricas. Sin embargo, éstas pueden tener repercusiones en la salud humana y en el medio ambiente, por lo que resulta de vital importancia evaluar los riesgos de estos nuevos materiales a todos los niveles (lo que hoy en día se denomina Nanoseguridad o Nanosafety).

Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (grupo liderado por la Dra. Francisca Fernández Piñas) en colaboración con científicos de la Universidad de Alcalá (Dr. Roberto Rosal) y la University of Central Florida (Dr. Sudipta Seal) han estudiado el efecto de cinco nanopartículas de óxido de cerio (Ce) con diferentes características en un organismo modelo, la microalga Pseudokirchneriella subcapitata (P. subcapitata).

El cerio es un elemento que se encuentra dentro del grupo químico de las tierras raras. Este elemento, en forma de nanopartículas de óxido de cerio, está siendo utilizado actualmente en numerosas aplicaciones: como agente activo para procesos de catálisis, como producto para el pulido de cristales y lentes ópticas, en biomedicina, como modulador del estrés oxidativo en organismos vivos, entre otras.

Porcentajes de Ce3+ superficial superiores al 40% generan toxicidad en organismos de relevancia ambiental

En la literatura científica se han publicado diversos artículos con resultados contradictorios en cuanto a su toxicidad. Unos han encontrado que estas nanopartículas tienen efectos antioxidantes en diferentes líneas celulares, puesto que imitan la actividad de importantes enzimas como la superóxido dismutasa (SOD) o la catalasa (CAT), que inactivan especies reactivas de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés). Otros, por su parte, han descubierto que estas nanopartículas actúan como agentes oxidantes provocando estrés oxidativo en diferentes organismos.

El estrés oxidativo ocurre cuando hay un desequilibrio en las células debido a un aumento de ROS y/o una disminución en los sistemas de defensa antioxidante celulares. Con el tiempo, este desajuste en el equilibrio entre los ROS y los antioxidantes puede producir daños, incluso irreversibles, a la propia célula. Con el objetivo de arrojar luz en esta materia, los autores de este trabajo utilizaron nanopartículas de óxido de cerio con características diferentes entre sí: diferentes porcentajes de Ce3+ superficial (estas nanopartículas presentan un ciclo redox Ce3+↔Ce4+), distinta morfología (esferas, bastones y cubos), diferente tamaño nominal y varios métodos de síntesis.

Tras realizar un extenso análisis, los resultados indican que “el factor clave para que estas nanopartículas generen toxicidad es el porcentaje de Ce3+ superficial. Únicamente aquellas con los valores más altos generan toxicidad en el organismo utilizado, P. subcapitata”, explican los investigadores

Asimismo, la toxicidad se debe a la formación, por procesos físico-químicos o formación abiótica, de ROS en la superficie de las  nanopartículas adheridas sobre la pared celular. La consecuencia es un estrés oxidativo que afecta a la viabilidad y, en definitiva, a la ultraestructura celular.

Además, para demostrar la implicación del Ce3+, los autores bloquearon dichos sitios Ce3+ en la superficie de las nanopartículas y con ello, la capacidad de las nanopartículas para generar especies oxidantes y comprobaron que la toxicidad se revertía por completo.

Este estudio aporta información relevante para esclarecer los efectos biológicos de estas nanopartículas. Asimismo, conociendo en profundidad sus propiedades fisicoquímicas, se podrán diseñar nanopartículas biológicamente seguras, evitando así, un perjuicio para el ser humano o el medio ambiente.

Mecenazgo y visibilidad, claves para para potenciar la labor investigadora de la Universidad en el Área de Humanidades y Ciencias Sociales, según el Consejo Social de la UVa

Conseguir una mayor financiación a través del mecenazgo y potenciar la visibilidad de los trabajos que realizan los Grupos de Investigación Reconocidos (GIR) fundamentalmente en las áreas de conocimiento de Arte, Humanidades y Ciencias Sociales, son dos de los aspectos que el Consejo Social de la Universidad de Valladolid considera claves para potenciar la actividad investigadora de la institución académica y favorecer su transferencia a la sociedad.

En palabras de su presidente, Gerardo Gutiérrez, la labor investigadora que se realiza a través de las tesis doctorales debe además tener en cuenta las necesidades del entorno, con el fin de favorecer el desarrollo cultural, científico y tecnológico de la Comunidad.

Estas son algunas de las conclusiones alcanzadas por el órgano de participación de la Sociedad en la Universidad tras finalizar con una visita al Instituto Universitario de Historia Simancas la ronda de encuentros que ha venido manteniendo durante las últimas semanas con diversos GIR de la UVa con la finalidad de conocer e impulsar el trabajo que desarrollan.

Las conclusiones obtenidas durante estas visitas servirán al Consejo Social para elaborar un documento de análisis y propuestas sobre el papel de la investigación en la Universidad, similar a las “Reflexiones sobre la oferta de titulaciones de la Universidad de Valladolid» que presentó en marzo con la aprobación por unanimidad de sus miembros.

Entre otros aspectos, durante estas visitas se ha puesto de manifiesto que la falta de recursos económicos es uno de los obstáculos que impiden a estos grupos desarrollar y ampliar su actividad investigadora.

Frente a ello, y entre otras medidas, el Consejo Social considera positivo potenciar la figura del mecenazgo y el fundraising en las universidades con el fin de conseguir fondos externos para financiar los proyectos de investigación, aspecto en el que, sin embargo, reconoce que no existe mucha tradición en la universidad española.

Paralelamente, el Consejo Social también cree importante incrementar la visibilidad de la labor de investigación de la Universidad dado que, a su juicio, el talento investigador que existe en la institución académica es poco conocido fuera de su ámbito y ello dificulta que pueda ser aprovechado por las empresas y la sociedad en general.

A su vez, otro de los obstáculos que impiden esa transferencia de conocimiento es que, por su parte, el investigador no es consciente del valor que aporta fuera de la Universidad y por ello el concepto de venta de los frutos de su investigación no se pone encima de la mesa.

En esta línea, el órgano de participación de la Sociedad en la Universidad aboga por potenciar líneas de investigación con una visión estratégica para que respondan a necesidades de la sociedad. Ello, a su juicio, posibilitará que puedan ser transferidas al sector productivo y con ello generar también unos recursos que permitan continuar e incrementar esa labor investigadora.

Por otra parte, con el fin de fidelizar el talento investigador, el Consejo Social también aboga por la creación de una red de egresados investigadores de la Universidad de Valladolid que evite que ese talento se pierda una vez que finaliza su relación académica o investigadora con la institución.

Ronda de encuentros

La ronda de encuentros del Consejo Social de la Uva con los GIR finalizó esta semana con una visita al Instituto Universitario de Historia Simancas, un referente nacional e internacional en el campo de la investigación histórica y Premio Consejo Social de Investigación 2008.

Este programa de encuentros se inició el pasado mes de septiembre con la visita al grupo de Ingeniería de Procesos a Presión y al de Física y Química de los Sólidos, cuya intensa actividad científica le hicieron merecedores del Premio Consejo Social de Investigación en sus ediciones 2013 y 2015, respectivamente.

En octubre los miembros del Consejo Social tuvieron la oportunidad de conocer sobre el terreno el trabajo del Instituto de Biología y Genética Molecular y esta semana visitaron el GIR Bioforge, grupo referente en su campo a nivel internacional.

Los encuentros con los GIR forman parte de uno de los objetivos prioritarios de la actuación del Consejo Social de la UVa dirigido a fomentar la investigación aplicada que se desarrolla en la Universidad y su difusión y transferencia, de modo que el esfuerzo que se dedique a este tipo de actividades responda a las necesidades de la sociedad y sea rentable en el sector productivo.

En esta línea se enmarcan también otras iniciativas puestas en marcha por el Consejo Social como son la creación de los Premios de Investigación y la elaboración de un Catálogo de Servicios que recoge toda la actividad de I+D+i que realizan los cerca de dos centenares de equipos investigadores que tiene activos la Universidad.

Además, el Consejo Social también desarrolla un programa de becas gracias al que más de un centenar de estudiantes han podido iniciarse en tareas de investigación. Para ello desde el curso 2012-2013 ha destinado un total de 127.000 euros procedentes de la renuncia a sus retribuciones por dietas y primas de asistencia a plenos y comisiones de sus miembros.